Quiero un viaje en el tiempo, llegar a la costa del golfo de Corinto desde Atenas, encontrarme el puerto abarrotado por los próximos juegos píticos, tabernas y prostíbulos repletos y los burros de transporte tan escasos que deba esperar que bajen del témenos para poder subir, comer pan de pita con paté de garbanzos con eneldo y probar el vino que he olido en las anforas. Quiero recorrer la vía sacra y ver entero el Tesoro de los Atenienses, llegar al templo de Apolo y observar a los mandatarios sacrificar la cabra. Quiero encontrarme con Plutarco cuando todavía era sacerdote del santuario. Ver correr a los atletas con todo el equipamiento y escuchar el gran estruendo mientras corren. Pero, lo que más de todo, escuchar al grupo de hombres, cantantes profesionales llegados a propósito desde Atenas, acompañados de las canéforas, cantando uno de los himnos dedicados a Apolo mientras suben de la entrada al templo.
Ya está, ese regalo me llega, una visita en la primavera de 138 adne al Santuario de Delfos. Gracias, espero con ansia el futuro.
¡Qué maravilla de viaje te has preparado!
ResponderEliminarDesde luego llevaba razón el que inventó aquello de...."como uno mismos no sé lo hace nadie"
Infinitas gracias por contárnoslo.
Yo misma me doy envidia. Jajjajajja. Gracias.
EliminarMe encanta el viaje que te has preparado si hay billete me apunto aja.
ResponderEliminarEstupendo deseo y regalo, ojalá se te cumpla.
Un saludo, feliz noche.
Estupendo, ahí nos vemos, quedamos en la taberna de enfrente...
EliminarUma viagem bem desejada e planejada! Gostei de ler!
ResponderEliminarabraços, tudo de bom e gostei doa refeição oferecida!
chica
Sí, conozco bien la época pero vivirla.... Hmmmm, qué emocionante...
EliminarUn viaje en el tiempo para poder vivir en primera persona aquello que se ha soñado! Un regalo muy valioso que alguien con tu conocimiento e imaginación, seguro podrá alcanzar, Verónica. Un abrazo
ResponderEliminarMás que soñado, mucho más... Ha sido estudiado, saboreado y vivido, aunque 2000 años después. Un abrazo, compi.
EliminarEs un gran viaje espacio temporal para hacer.
ResponderEliminarMomento histórico tan interesante.
Un abrazo.
Ni te cuento lo interesante que fue, en plena decadencia de los oráculos pero todavía en auge, el mismo Plutarco se debatía por ello.... Gracias por venir.
EliminarQué regalo tan luminoso: viajar al corazón de Delfos y escuchar los himnos a Apolo como si el tiempo se plegara para ti. Has logrado que la imaginación se convierta en presencia, que la historia se vuelva compañía. Gracias por recordarnos que los sueños también son patrimonio, y que evocarlos es otra forma de vivirlos.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo prenavideño
Coincidió un invierno que visité el Santuario y estaba cerrado, nada como hablar griego para que el guarda me dejara pasar... Madre mía, qué sueño!!!!
EliminarPues, enhorabuena, hablar griego no es cualquier cosa.
EliminarUn regalo muy especial, un viaje en el tiempo y para todos los sentidos. Y ese café... hum, maravilloso. Una pena que Apolo no me caiga bien ;)
ResponderEliminarBesos jueveros
Ni a mí tampoco, es una de las divinidades más vengativas, celosas, envidiosas... Pero la música que le compusieron corta la respiración!!
EliminarOlá!
ResponderEliminarUma viagem ao futuro com desejos o coraçao... Oxalá se realizem!
Tenha um dezembro abençoado!
Abraços fraternos de paz
Eso. Ojalá se me cumpla el deseo... Pondré una vela al mismo Apolo... Jajajajja
EliminarViajar con la imaginación no cuesta dinero y no tiene riesgos. Hay cosas inmateriales que sabemos que existían pero que no conocemos ¿cómo sonaría un coro griego? Vale la dedicarle un momento diferente.
ResponderEliminarUn saludo
Pues resulta que sé cómo sonó ese coro griego, fue el tema de mi tesis doctoral!!! Las llamemos partituras están en el museo de Delfos, las arrancaron para preservarlas del Tesoro de los Atenienses. Ni te cuento qué pasada!!
EliminarViajando por tu deseo, me transporte en la antigua Atenas, recorriendo el puerto, entrando a las tabernas y prostíbulos. Saboreando pan con paté de garbanzos acompañado con vino. Caminando por el templo de Apolo y conocer a Plutarco. Gracias por el viaje!
ResponderEliminarQue tengas un buen día
Abrazo
De nada, espero que disfrutaras de la mañana, hacía sol y la brisa del golfo llegaba hasta el pueblo... Abrazo!!
ResponderEliminarUn relato muy ingenioso... A esperar el futuro. Besitos
ResponderEliminarO el pasado.... Cafelito...
EliminarImpresionante evocación del Santuario de Apolo en Delfos... Yo estuve allí una vez, en sueños, y una dama, que creo que llamaban La Pitia, me invitó a danzar entre brumas y vahos que salían de algo así como un pozo en una covacha... Lo malo es que la pisé tres o cuatro veces en el baile, y al final me echaron de allí de malos modos...
ResponderEliminarPor cierto, joven censora, te suena el nombre de ANTIQVA... Es que creo que hace años, en otra vida, nos conocimos... Si no te suena, tranquila, que uno ya está más que despistado usualmente...
Bueno, pues eso, que Feliz Navidad, y un abrazo