miércoles, 18 de febrero de 2026

ESTE JUEVES UN RELATO: OBJETO CON MEMORIA...

 


Por fin lo entendí, no era un fallo, era un recuerdo retenido. Porque el tiempo no se mide en horas sino en momentos, me decía él. Por eso, aunque no funcione el reloj de mi padre, siempre conservará lo que me da miedo olvidar.


Está vez, os dejo algo un poco más fuerte, un carajillo de ron negro...



Más relatos en la página de M. José Moreno


41 comentarios:

  1. Muito lindo e ainda que o relógio não mais funcione, marcou horas e horas inesquecíveis para ti!
    abraços, lindo dia! chica

    ResponderEliminar
  2. De las mejores
    presentaciónes
    que he visto,un
    reloj como ese ,
    y sobre todo, el
    copazo de ron,
    salud.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Orlado, muchas gracias. Que pena que no te dediques tú a escribir... Te mando ese café con ron!!

      Eliminar
  3. Es estupendo que recuerdes a través del reloj la sabiduría de tu padre...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, compi. Es un relato de ficción pero bien podría ser cierto... Las cosas no tienen más que el valor que les otorgamos; en mi caso prefiero los recuerdos a los objetos. Beso.

      Eliminar
  4. Un relato breve, pero lleno de verdad.
    – Ese reloj que ya no funciona y, sin embargo, sigue marcando lo esencial: los momentos que no queremos perder.
    – Me ha gustado cómo conviertes un objeto cotidiano en un refugio de memoria, casi un pequeño amuleto contra el olvido.
    – Y ese “carajillo de ron negro” le da el toque justo de vida, de carácter, de historia compartida.
    Hay recuerdos que no necesitan cuerda para seguir latiendo. Gracias por este jueves tan bien servido.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estaba pensando en un aroma o un olor como recuerdo, en ese caso sí hubiera sido un relato real porque hay olores que me han marcado más que los objetos, de esos no te puedes deshacer, cuando te llega a la nariz brotan un montón de emociones... Gracias por venir, me chiflan tus comentarios tan bien hechos y tan completos.

      Eliminar
    2. Es verdad: los olores son traicioneros y fieles a la vez. Un objeto puedes guardarlo en un cajón o regalarlo, pero un aroma… ese te encuentra cuando quiere, sin pedir permiso, y te abre de golpe un cuarto entero de recuerdos. A veces basta una nota mínima —un café recién hecho, una colonia antigua, el humo de una chimenea— para que vuelva alguien, o un momento, o una emoción que creías dormida. Quizá por eso los relatos más verdaderos nacen de ahí, de lo que no se puede apartar.
      Gracias a ti por compartirlo con tanta sinceridad; da gusto leerte y acompañarte en estos jueves.

      Eliminar
  5. En ocasiones esos recuerdos bien sea a través del reloj y otro objeto es lo más maravilloso que tenemos.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tanto quien quiere recordar como olvidar, ahi se le planta el objeto sin compasión. Un saludo, Nuria.

      Eliminar
  6. Com uma bela sintese participa com uma memória viva, alguém que como simbolo vive na sua vida em minimos detalhes e a cada segundo vem lhe visitar. Um relogio também me trouxe a memoria.
    Abraços de paz.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Seguro que quien tiene vivo el sistema emocional y echa de menos a alguien, en cualquier objeto, palabra, color, sensación... le buscará. Un abrazo, Toninho.

      Eliminar
  7. MARIA JOSÉ MORENO: NO PUEDO ENTRAR EN TU BLOG. AÑÁDEME PORFA!!

    ResponderEliminar
  8. Qué linda forma de traerlo a tu memoria! Padre y reloj unidos en la evocación. Muy emotivo. Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, escribí en un primer impulso. Beso, compi.

      Eliminar
  9. Impresionante el microrrelato que nos has brindado. Se queda uno conmocionado.
    Feliz fin de semana.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Igualmente, disfruta que todavía nos queda el domingo!! Gracias por venir.

      Eliminar
  10. Breve, bonito y profundo. Realmente contundente.
    Un saludo

    ResponderEliminar
  11. Tan estupendo el carajillo como el café.
    El reloj de los padres siempre marcan nuestros horas, aunque ni juntos , ni otros estén con nosotros.
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Porque siempre están con nosotros... Gracias por venir.

      Eliminar
  12. Momentos siempre retenido en ese inolvidable reloj paterno. Gracias por participar y lamento que no pudieras entrar en el blog. Un fuerte abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Desde otros blogs puedo entrar, desde el mío no. Ya ves, toda la vida estudiando para ser una paleta en tecnología, jajajja. Beso.

      Eliminar
  13. Muy Bello. De verdad. Aquel reloj quedó congelado en el presente eterno de tu recuerdo. No necesita avanzar porque su función ya no es decirte qué hora es, sino recordarte quién eres y de dónde vienes. Muchas Gracias A Los Dos: a Tu Padre y a Ti.
    Saludos Insolentes!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Así es, los recuerdos son más potentes que los objetos. A un objeto solo le atribuimos un valor que no tiene en sí. Gracias a ti por venir. Feliz semana.

      Eliminar
    2. Por cierto. He pasado por tu blog y agradezco la forma tan pulcra de escribir. Perfecto, texto, imagen... Un regalo. No he dejado comentario porque no he encontrado el lugar.

      Eliminar
  14. No has de preocuparte, los recuerdos te van a asaltar aunque el reloj no funcione. Son unos maleantes ¡

    ResponderEliminar
  15. Un reloj que no funciona puede ser una conexión con el pasado.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Da igual que funcione como que no. Cuando la neurona se conecta no hace caso a nadie. Un abrazo, compi.

      Eliminar
  16. Me gustó mucho tu relato, breve y muy profundo, un objeto como ese reloj que encierra toda la sabiduría del pasado, muy bueno, saludos.
    PATRICIA F.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Patricia, no hacen falta grandes extensiones de palabras para decir... A mí no me sale!!! :))))

      Eliminar
  17. Amiga, bom dia de Paz!
    Também tenho um objeto guardado ha 70 anos do meu pai amado.
    Muito bonito o seu.
    Tenha uma nova semana abençoada!
    Beijinhos fraternos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Buen día para ti también. Gracias por venir!!!!

      Eliminar
  18. Hermosa historia has compartido, cuanta vedad lo del tiempo no se mide en horas
    sino en momentos. Entiendo porque aunque no de las horas lo atesores como una joya.

    Que tengas una buena semana
    Abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por el comentario, guardemos los buenos momentos como tesoreros de bienestar que deberíamos ser de nosotros mismos. Feliz día.

      Eliminar
  19. Buenos días. Conservo un viejo reloj de mi madre, es de bronce con angelitos y esfera blanca, que dejó de funcionar mucho antes de que ella se fuera. He pensado en llevarlo a arreglar pero me resisto porque esa hora y minuto que marca es la de una hora y un minuto en que el mundo era mejor porque ella estaba. Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias. Aunque echarles de menos no tenga que ver con el objeto, nos resistimos a desprendernos de alguno en particular, parece que ese alguno duele en ausencia. Un saludo y gracias de nuevo.

      Eliminar
  20. El tiempo se hará eterno con un recuerdo que se prolongará hasta que nuestra memoria deje de funcionar...
    Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Así es. Una persona, buena o mala gente, deja de existir cuando nadie la recuerda. Saludos y feliz día.

      Eliminar