sábado, 23 de mayo de 2026

LAS ORDALÍAS...



Castigos medievales, ordalías o juicios de dios. Se sometía a los pecadores a una prueba de dolor físico, si la divinidad te salvaba estabas de suerte, si te quemabas, te ahogabas o no sé curaban tus ampollas eras un terrible pecador.

Hierros candentes, veneno, agua hirviendo metiendo la mano si el pecado era leve y hasta el codo si era cosa grave. Ah, si pagabas bien a la iglesia, el agua estaba fría. Sostener peso sin bajar los brazos o que te tirasen atado a un río de pies y manos para ver si flotabas, si lo hacías entonces eras culpable porque el agua te expulsaba. 

Las ordalías se practicaron hasta el siglo XIII de forma legal, aunque siguieron aplicándose hasta entrado el siglo XVI, combinadas con la tortura. 




La ordalía también era civil y se empleaba cuando un damnificado acusaba a quién le había dañado, traicionado, insultado... Si el traidor juraba que no lo había hecho y era hombre de honor, no se le castigaba, pero si había dudas de su palabra se podía solicitar la ordalía para determinar su culpa o podía ser retado a un duelo.



Hablando de fuego, os dejo un carajillo quemado de ron negro... Hmmmm....

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