La tercera conjunción
En 2313, la humanidad dejó de mirar el cielo porque era siempre igual.
O siempre estuvo igual hasta aquella noche.
Desde la cúpula del observatorio de Ceres, nosotros, dos ancianos astrónomos cercanos a nuestro tiempo de retiro, contemplamos la triple conjunción: Marte, Júpiter y la Tierra alineados en una geometría que no volverá a repetirse en miles de años.
- Mira. Hay algo junto a Júpiter.
Amplio la imagen.
- Es un defecto del telescopio. A ver... Pues no, parece una nave porque viene de un punto donde no hay nada.
La pantalla me muestra pulsos de luz.
Uno.
Dos.
Tres.
Siento un escalofrío y le hago una señal a mi colega para que se acerque. Su cara muestra el reflejo de mi nerviosismo.
Se han encendido todos los monitores del observatorio simultáneamente. En unas décimas de segundo comprendo la verdadera razón de la conjunción. No es un acontecimiento astronómico. Es una cita.
Esto tiene toda la pinta de ser solo el prólogo de algo mucho más grande... Como adelanto me ha parecido una maravilla, pero ahora me has dejado con ganas de mucho más. ¡Espero que haya continuación!
ResponderEliminarSaludos Insolentes!!
Acepto ese café y esas galletas estrellas, y me marcho despacito para no interrumpir esa cita galáctica, jaja. Muy original tu texto. Un besote, Verónica.
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