En las comedias de Aristófanes no aparecen epístolas sino mensajes entregados. Los abundantes hijos de Zeus mandan un mensaje al padre divino en forma de pequeña actuación teatral aristofánica quejándose del descontrol como descendientes...
**Coro de Hijos Desconocidos**
(Entrando en tropel, desordenados, algunos con armaduras, otros con túnicas mal puestas)
CORO:
¡Ay, ay, ay! ¡Oh padre de nubes cargadas!
¡Oh repartidor de rayos y de… descendencia ilimitada!
Quién puede contarnos? Quién puede nombrarnos?
¡Ni las Musas llevan ya la cuenta!
ESTROFA:
Unos nacimos de diosas, otros de mortales,
otros —¡por los dioses!— ni sabemos de dónde salimos.
A uno lo parieron entre tormentas,
a otro en una cueva, a mí bajo una palmera,
y a ese de allí… bueno, mejor no preguntar.
ANTÍSTROFA:
Y mientras tanto, tú, en lo alto del Olimpo,
sentado tan ancho,
lanzando rayos como quien lanza excusas:
“¡No fui yo! ¡Fue el destino!”
¡Destino, dice! ¡Como si no te conociéramos!
(Entra un HIJO PARTICULAR, con tono indignado)
HIJO:
¡Protesto! ¡Exijo reconocimiento oficial!
Ayer mismo apareció otro “hermano”
reclamando mi herencia heroica…
¡y tenía más pruebas de ser tu hijo que yo!
CORO:
¡Oh tragedia! ¡Oh comedia! ¡Oh lío familiar!
Si esto no es motivo de risa,
que baje Dioniso y lo vea.
PARÁBASIS (el Coro se dirige al público)
CORO:
Y vosotros, ciudadanos, decidnos:
Es justo que un padre tan poderoso
sea tan… prolífico sin control?
No debería haber leyes olímpicas?
Un registro? Un escriba divino con buena memoria?
Porque miradnos:
héroes sin agenda,
semidioses sin turno,
hijos sin domingo familiar.
(Se escucha un trueno a lo lejos)
CORO (mirando al cielo):
¡Ahí está! ¡Seguro que es él, evitando la conversación!
ESTROFA FINAL:
Padre Zeus, si nos escuchas —
que sabemos que sí, porque todo lo oyes—
modera tus impulsos celestiales,
o al menos… ¡Haz un inventario!
ANTÍSTROFA FINAL:
Que no pedimos rayo,
ni trono, ni el Olimpo entero…
¡Solo saber quién es quién
en esta familia eterna!
CORO (bailando caóticamente):
¡Uno por aquí, otro por allá,
hijos de Zeus sin final!
Si sigue así la situación,
¡faltará cielo para tanto clan!
(Se retiran entre risas, discusiones y empujones)
FIN
Eres GENIAL
ResponderEliminarYa sabía yo....
Me ha "superencantado", un texto extrapolable a la actualidad.
¡Bravo!
Gracias, compi. En esta idea tuya tan emotiva, no he tenido más remedio que salirme por la tangente... Espero haber logrado el efecto que quería y que pedías. Beso.
EliminarDioses del Olimpo de alguna manera reflejan a padres celestiales o padres un tanto peculiares, pero al hablarlos, los hay.
ResponderEliminarUna idea, distinta y muy original. Un besote.
Las divinidades creadas solamente pretendían mostrar ejemplos de conducta todopoderosa. Eran vengativos, orgullosos, celosos, asesinos, embaucadores... Reflejo muy de lo humano. Gracias por venir, tomaste tu café? :)
EliminarMuy bueno, en vez de una carta una escena. Y es que es verdad que Zeus era prolíco, tanto como Júpiter, o como el mismo Felipe IV, aunque parece que no los colocó muy bien. Claro que la vida de dios debe dejar mucho tiempo libre. Claro que los gustos de aquella época eran muy raros... que Europa se enamorase de una toro... y que luego el toro era Zeus... En fin.
ResponderEliminarUn saludo
Sabes porqué se llamaba la muchacha Europa? Es la composición de dos palabras griegas que significan "semblante redondo"; en algunos cuentos la llaman EUROPA CARA DE LUNA. Saludos y feliz día.
EliminarAplaudindo daqui tua criatividade com essa cena que falou tanto ou mais que uma carta!
ResponderEliminarAdorei! abraços, tudo de bom,chica
Gracias, Chica. Eres un tesoro.
EliminarDioses del Olimpo. Muy original. Dicen que son los padres de la mitología griega, se así o no, fueron padres. Me encantó tu carta. Besitos
ResponderEliminarY tanto que eran padres, aunque algunos se zamparan a sus propios retoños, jajajjajja
EliminarUn abrazo, Nuria.
Qué delicia de escena, tan viva y tan bien llevada.
ResponderEliminarConvertir la carta en un coro aristofánico ha sido un acierto: humor, ritmo y una crítica suave que atraviesa los siglos.
Un relato ingenioso y luminoso.
Gracias, me divertía releyendo "AVISPAS" de Aristófanes y se me ocurrió. Si levantara la cabeza me echaría a los leones, jajajaja.
EliminarSúper original lo que escribiste, realmente he disfrutado muchísimo su lectura y sinceramente me encantaría verlo en una obra de teatro, mientras tanto me fui imaginando cada escena y a cada personaje, te felicito y aplaudo de pie.
ResponderEliminarUn abrazo.
PATRICIA F.
Muchas gracias, soy una fan de sus irónicas obras!!! Me lo pasé en grande jugando. Beso, compi.
EliminarSi en definitiva, todos somos hijos del mismo palo, aprendamos, por favor a llevarnos bien, como buenos hermanos! Muy original y divertido aporte, Verónica. Un abrazo
ResponderEliminarEso, las disputas entre hermanos por herencias son terribles...cuando en realidad nada es nuestro por derecho, nunca mejor dicho, era de otros y nos lo regalaron. Abrazo, Mónica.
EliminarLo peor de estos jaleos familiares es saber a quien le toca hoy manejar el mando de la tele... Es terrible la desazón que eso provoca en las almas enfrentadas.
ResponderEliminarFeliz fin de semana, amiga
No sé yo si entre Apolo y Afrodita habría peleas por el mando de la tele, pero por ira, celos o poder seguro que si. Muy bueno ese aporte, amigo Ildefonso!!!
EliminarUna muy buena parodia sobre el descontrol de Zeus y sus descendientes. Claro, los dioses también se descontrolan. Saludos.
ResponderEliminarEllos, al ser recreaciones humanas, se descontrolaban pero pagaban las consecuencias igualmente. Un saludo y gracias por venir.
EliminarZeus, todo un disoluto, seductor de diosas, ninfas y mujeres mortales. Padre de dioses y semidioses.
ResponderEliminarY claro, no todos pueden llegar a destacarse como Perseo y Hercules. Ni todas las hijas pueden ser tan renombradas como Helena de Troya.
Un abrazo.
Y esos vástagos son los que conocemos, como tú bien dices, a saber cuántos no famosos dejó sembrados... Gracias.
Eliminar¡Genial parodia! Veo que en el Olimpo el registro civil brilla por su ausencia y que Zeus tiene más rayos que memoria para sus vástagos. Me ha encantado esa parábasis pidiendo un 'escriba divino'; es una forma muy ingeniosa de convertir el drama de la paternidad en una comedia de enredos clásica. ¡Pobre Zeus si tuviera que pasar la pensión alimenticia a tanto semidiós!
ResponderEliminarSaludos Insolentes!!
Mejor no enfadarle mucho, no sea que nos mande un águila a comernos los higadillos, jajajjaj. Muchas gracias por pasar, Sr. Insolente!!
EliminarNunca leí algo tan original como interesante basado en el amor a un padre.
ResponderEliminarVolveré más veces a recrearme.
Enhorabuena por esta idea.
Amistosamente.
Genial, Mari Carmen, estás en tu casa.
EliminarArdua tarea la de parodiar inteligentemente obras clásicas que, leídas en un contexto ajeno al que le corresponde, pudieran resultar ininteligibles. Al Aristófanes griego no lo leería, la verdad, pero esta parodia resulta de lo más satisfactoria e inteligente.
ResponderEliminarPues es muy divertido leer sus obras. Aunque hay que conocer los movimientos políticos y sociales de su época para entender la ironía y la crítica que le caracteriza. Es muy buena la colección de Clásica Gredos porque sus notas a pie de página son más amplias que el mismo texto. No a todas las traducciones les daría un sobresaliente, pero las notas son buenas. Gracias por venir, X.
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