martes, 23 de junio de 2026

ESTE JUEVES UN RELATO: DETRÁS DE LA VERJA...

 


La verja permanecía cerrada tantas décadas que ella misma había olvidado el color de su hierro. La hiedra la abrazaba y cubría unos arabescos que doña Elvira todavía contemplaba, en su alejada casa vecina, desde la ventana de su salón. 

Ya ni recordaba a su dueño, ni el momento en que partió sin dejar noticia de su destino. Las gentes del lugar atribuían al lugar: tesoros, toda suerte de misterios  e incluso alguna desgracia que convenía no despertar.

Una mañana oscura de noviembre llegó al pueblo un caballero de aspecto fatigado, con  levita oscura, bastón de nogal y un maletín negro de piel. 

Preguntó con voz cortés a los vecinos por la casa tras la verja, la respuesta fue un levantamiento de hombros general. La última casa fue la de doña Elvira.

La dama escuchó tranquila y el visitante le mostró una carta amarillenta y sobada escrita por el antiguo propietario de la finca hacia muchos años. En letra cursiva y cuidada hablaba de una promesa: "Regresaré cuando la fortuna me permita restituir el agravio." 

- Ese hombre era mi padre -dijo el caballero-. Yo cumpliré su palabra.

Al caer la tarde se dirigieron a la verja. El desconocido buscó en el bolsillo de su levita y sacó una pequeña llave de plata negruzca. La introdujo en la cerradura y el mecanismo gimió.

La verja se abrió.

No había tesoros ni espectros al otro lado. Solo un jardín olvidado, en cuyo centro se alzaba una sencilla lápida. El caballero se descubrió la cabeza y permaneció largo rato en silencio. Doña Elvira le tomó la mano, dándole a entender que algunas puertas no guardan secretos, sino que se cierran para conservar recuerdos. Y mientras el sol de noviembre doraba las ramas desnudas, la vieja verja se reconcilió.



Doña Elvira os invita a café...
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20 comentarios:

  1. Que maravilhosa história de Dona Elvira que recebeuessa tão boa visita e o portão com alegria reabriu...Muito lindo de ler!
    abraços, chica

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  2. La historia se cerró, con una reconciliación, la de la verja.

    Y el café de doña Elvira se acepta.

    Un abrazo.

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  3. Las historias que guardan los lugares... ha sido encantadoramente sutil esa reconciliación. Bss ;)

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  4. Me ha gustado mucho tu historia.
    Tras las rejas guardaba una promesa que alguien se ocupo años más tarde de cumplirla.
    Besos Verónica ca.
    Y gracias a Doña Elvira, por su café.

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  5. Muchos años después alguien cumplió una promesa, terminando de cumplir una palabra, la reja guardo esa lápida por años y ahora las deudas están saldadas. Hermosa historia, me gustó mucho muchas gracias por participar, un abrazo.
    PATRICIA F.

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  6. ¡Ay!!!!! Elvira.
    Joder.

    Salud.

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  7. Muy buen relato. Terminamos con un regusto dulce, con una promesa cumplida y una reconciliación. Muy bonito.
    Un abrazo!

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  8. Hay verjas que no se deben abrir jamás

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  9. Es como si el pasado, por fin, dejara de pesar sin desaparecer del todo.
    Abrazo

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  10. Hola Verónica, muy bueno el café de Doña Elvira.
    Casi tan bueno como el relato que nos recuerda que las rejas además e no dejar entrar, no dejan salir.
    Un saludo

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  11. Oye, ese caballero cansado resulta que soy yo... Y alguna que otra vez he fotografiado esa verja... O me lo he imaginado, quién sabe...
    Un abrazo, amiga

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  12. Un relato precioso, que seguro tiene un bonito futuro para Elvira y caballero advenedizo.
    Me tomo el café con Elvira, a ver si la convenzo.

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  13. Es bueno retornar y encontrar un relato tan emotivo como este. Saludos!

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  14. Me gusto mucho el relato, Verónica, sobre todo en cuanto al poder de reconciliación. Cerrar viejas heridas cumpliendo promesas que sanan culpas es un muy buen mensaje que siempre vale recordar. Un abrazo

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  15. Amiga Verônica, boa noite de sábado!
    Obrigada pelo café quentinho...
    Um portão se feche e se abre de acordo com a melhor opção pessoal.
    Muito bom conto.
    Tenha dias abençoados!
    Beijinhos fraternos

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  16. Uma historia bem inspirada em promessas e fantasias e um tanto misteriosa, mas que o leitor cria as imagens e na curiosidade destrava-se o portão e a mente presas às lembranças.
    Gostei de ler.
    Abraços e feliz fim de semanaa.

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  17. Muy bonita la historia que cuentas, Verónica. Un abrazo.

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  18. Algunas rejas mantienen el exterior en su lugar, del otro lado, por siempre, para siempre.

    Saludos,
    J.

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  19. Historias interesantes sobre las verjas. Me ha gustado mucho tu relato, es verdad que algunas puertas se cierran para guardar secretos, y otras se abren para seguir abiertas a la vida.

    Un placer leerte, después de mi larga ausencia.

    Que pases una feliz tarde.

    Besos.

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