Pagó 10 libras por cada esclavo mayor de 16 años y 8 libras por los mayores de diez años, dos tercios debían ser hombres y el 90 % adultos. Este era el acuerdo entre la Royal African Company y la británica Compañía de los Mares del Sur, creada para financiar los gastos del gobierno con su ejército. Hablamos de un pacto firmado en 1713, afianzado por una cláusula del Tratado de Utrecht, en la que se autorizaba a entrar desde Jamaica, 4800 esclavos por año en las colonias españolas de América. Hasta 1718 entraron oficialmente más de 20.000... morían tantos que sólo les daba pérdidas, pero está menuda preocupación se subsanó con la caza brutal de ballenas.
En Gran Bretaña se vendieron acciones de esta compañía del gobierno a capitostes adinerados, pero también a Georg Fiedrich Händel, quién, tal vez por un soplo de sus contactos, las vendió en 1716 antes de que la Compañía sufriera una monumental crisis.
A qué viene este rollo? A que este año interpretaremos su Concierto grosso Op. 6, n 1 en Sol mayor y quería saber más sobre la personalidad de este gran compositor. Mis conclusiones: Sabía girar la veleta astutamente.
La gran mayoría de los indianos catalanes en Cuba se dedicaron a la trata de esclavos. Hoy tenemos próceres descendientes de aquellos esclavistas de América Central....y los llamamos honorables.
ResponderEliminarUn saludo
Hay mucho honorable suelto y algún bendito también. Saludos y provechoso domingo.
EliminarInteresante lectura. Es curioso como la genialidad de Händel supo convivir con aquel entramado financiero en una época de capitalismo tan oscuro y brutal.
ResponderEliminarSaludos Insolentes!!
Si te fijas bien, no estamos tan lejos de esos tiempos, ahora más cursis y dentro de legalidad encubierta.
ResponderEliminarBesotes.
De allí vienen nuestros lodos.
ResponderEliminarExcelente contenido, como de costumbre. Apenas me sorprende en absoluto este tipo de influencias, muy al contrario. Nombres ilustres que han pasado a la inmortalidad histórica con vidas ocultas nada ejemplarizantes va siendo la tónica general conforme avanza el conocimiento.
ResponderEliminar¡Hola, Censura! Qué entrada más reveladora, aguda e impactante nos traes hoy.
ResponderEliminarEs impresionante cómo nos muestras con tanta crudeza la cara oculta de la historia y de las grandes figuras del arte. Ese rastreo que haces entre el comercio transatlántico, las compañías británicas y la prudencia financiera de Händel refleja una lucidez impecable. Descubrir esas facetas tan pragmáticas detrás de las grandes mentes creadoras nos recuerda que los genios no vivían al margen de su tiempo ni de las sombras de su época.
Interpretar ese Concierto grosso Op. 6, n.º 1 conociendo de primera mano esta perspectiva sobre la astucia de Händel le añadirá, sin duda, una capa de profundidad y lectura crítica fascinante a vuestra ejecución musical.
Muchísimas gracias por compartir esta reflexión tan lúcida y provocadora que siempre nos invita a mirar más allá de la superficie.
¡Un abrazo muy fuerte y feliz domingo!
Podría ser un argumento para separar la obra, indudablemente magistral de este compositor, de su vida, influenciada por las costumbres de las épocas.
ResponderEliminarEn cuanto a la esclavitud, se podría culpar más al padre Las Casas
Un abrazo.