La tercera conjunción
En 2313, la humanidad dejó de mirar el cielo porque era siempre igual.
O siempre estuvo igual hasta aquella noche.
Desde la cúpula del observatorio de Ceres, nosotros, dos ancianos astrónomos cercanos a nuestro tiempo de retiro, contemplamos la triple conjunción: Marte, Júpiter y la Tierra alineados en una geometría que no volverá a repetirse en miles de años.
- Mira. Hay algo junto a Júpiter.
Amplio la imagen.
- Es un defecto del telescopio. A ver... Pues no, parece una nave porque viene de un punto donde no hay nada.
La pantalla me muestra pulsos de luz.
Uno.
Dos.
Tres.
Siento un escalofrío y le hago una señal a mi colega para que se acerque. Su cara muestra el reflejo de mi nerviosismo.
Se han encendido todos los monitores del observatorio simultáneamente. En unas décimas de segundo comprendo la verdadera razón de la conjunción. No es un acontecimiento astronómico. Es una cita.
Esto tiene toda la pinta de ser solo el prólogo de algo mucho más grande... Como adelanto me ha parecido una maravilla, pero ahora me has dejado con ganas de mucho más. ¡Espero que haya continuación!
ResponderEliminarSaludos Insolentes!!
Ya me gustaría ser de relato largometraje, pero no me sale... Una vez escrito lo que quiero decir, no hace falta más... Gracias, Sr. Insolente!!!!
EliminarAcepto ese café y esas galletas estrellas, y me marcho despacito para no interrumpir esa cita galáctica, jaja. Muy original tu texto. Un besote, Verónica.
ResponderEliminarGracias, compi. Mejor no alterar el cosmos... Jajaja. 💋
EliminarHola Verónica,
ResponderEliminarMmmm... tiene muy buena pinta ese café galáctico. Creo que en el universo cabe de todo, por lo tanto todo es posible. Esperemos que vengan a saborear café.
Un saludo
Pues iré poniendo la cafetera por si las moscas 😃
EliminarEn el confín cósmico de un lugar lejano
ResponderEliminardonde la bóveda brilla fantástica,
sirven una bebida cuasi telepática
que da una calidez nada espartano.
La densa taza gira con audacia,
chispea una espuma que rebasa lógica.
y en esa atmósfera tan apoteósica
se esfuma la nostalgia y brilla la enigmática.
Sorbo la estelar mezcla cromática ¡¡¡¡¡
y siento en las venas fuerza galáctica
que me alcanza con primor...Verónica,
que amable, sensible y simpática
alcanza el café de forma matemática
y deja de lado la formal retórica ¡
OLÉ OLÉ OLÉ OLÉ!!!! De dónde te ha salido???? Lo que yo te digo, eres mi héroe!!!
EliminarOs biscoitos chegaram em boa hora aqui e teu texto maravilhoso...
ResponderEliminarEsse encontro é de deixar todos os cientistas, astrônoimos e cada um de nós arrepiados de emoção. LINDO!
abraços, chica e feliz SETEMBRO que logo inicia!