Mis años, como los de todos supongo, se componen de meses, los meses de semanas y las semanas de días. Los días me transcurren similares que no tediosos o aburridos y, si me suceden grandes cosas que me alteran lo rutinario no suele ser por buenas nuevas. Son las pequeñas cosas las que me hacen feliz, las que me hacen sonreír, las que me provocan una lágrima y alteran mi sistema emocional dejándome cara de bobalicona.
Hoy quiero desearos un año 2013 lleno de estas pequeñas pero grandiosas cosas, porque hoy me ha llegado una espléndida obra de arte de manos de un pequeño artista, una lámina llena de preciosos detalles y de garabatos de vivos colores. Me ha llegado un sobre repleto de cariño y de ilusión, doble ilusión al unirse la estima de las personas que me lo mandan y la estima hacia ellos de quienes lo han recibido, nosotros.
Mis cortinas están adornadas de mariposas de colores primaverales que danzan en fila cuando entramos y salimos de casita, realizadas a mano por una gran mujer, MAITE; mi árbol está decorado con sus rojos copos de nieve para que el año entrante se presente lleno de jugosos frutos; mis peques han guardado en su caja de objetos preciados dos chiquitas libretas, un boli de colorines y un lápiz de purpurina azul fashion de la muerte.
Pero lo que más me ha emocionado ha sido esta obra maestra, creación de las manos chiquitas de MATIAS, mi adorado amiguito, cuyo progreso sigo desde hace unos pocos años.
Un beso a todos los que habéis propiciado que mi familia y yo pasemos unas felices fiestas. La tecnología es genial.
FELIZ 2013, AMIGOS














