domingo, 9 de febrero de 2014

A Chile con María...


Hoy nos vamos a Chile de la mano de María. Además de apetecerme un café, el estómago está comenzando a rugirme, grrrr.
Paramos a comprar una de las especialidades de este país, las famosas empanadas chilenas que he preparado más de una vez en casa porque son fáciles y sabrosas. 

¿Os apuntáis a elaborarlas para el placer de vuestros paladares?
Bien, ¿delantales listos? ¡Ya!

Para empezar necesitamos:
500 gr de carne picada ¡No molida!
1 kilo de cebolla picada ¡No rallada!
Sal y pimienta. Si tenéis cominos los usáis, sino cualquier especie de hoja vale: romero, tomillo, albahaca, orégano, perejil… la que más os guste.

Con estas cantidades os saldrán doce empanadas.

Ponemos a cocer 2 minutos en agua caliente la cebolla porque así luego no molesta al estómago. Cuando ya está la escurrimos bien, bien.
Sofreímos la carne. Añadimos la cebolla y las hierbas, y dejamos sofreír unos 10 minutos a poco fuego para que no se dore. Dejar enfriar, pero mejor si dejáis hecho este asunto el día anterior o por la mañana si las vais a hacer por la noche.  
Este será parte del relleno de las empanadas, la otra parte se compone de:
4 huevos duros cortados en cuartos para hacer las doce empanadas
12 aceitunas
Contar con unas cinco pasas de uva para cada empanada.
El preparado del día anterior.


 

Ahora hacemos la masa de las empanadas con:
700 gr harina
200 gr de margarina
2 tazas de agua calentita ¡No hirviendo! y 1 cucharada de sal, lo juntamos todo para hacer una salmuera.

Comenzamos:
Unir la harina con la mantequilla y hacer un “hormigón”. Añadir poco a poco la salmuera tibia hasta que la masa sea suave y podamos hacer 12 porciones sin que se nos peguen a las manos.
Con el rodillo se hacen círculos de masa delgada, a mí me gusta finita, de unos 20 cm. Se pone el relleno en el centro: una cucharada colmada del preparado de carne, las pasas, un trocito del huevo y una aceituna. Se cierra el paquetito doblando los bordes.


Pincelar con unas gotitas de agua mezclada con yema de huevo y poner en el horno a 200º unos 30 minutos.

¡Que aprovechen los sabores chilenos!

Yo las preparo cuando vamos de viaje o de excursión...

Cafelito para acompañar y buen viaje...


25 comentarios:

  1. Yo creo que la empanada
    es la esencia de la vida,
    paraíso de sabores,
    quién la comió... no la olvida...

    (Jen-O)

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    1. Tantas ganas me dieron al escribir esta entrada que he preparado una empanada familiar... es decir, sin porciones.

      Un abrazo, cafelito y trozo de empanada.

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  2. Anoto la receta, me encantan las empanadas y estas tienen muy buena pinta. Y qué envidia, ir a Chile, os espero de vuelta tomando café con empanada. !Buen viaje! Besos.

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    1. Ya quisisera yo, amiga mía, de momento me conformo con viajar por medio de estas entradas y las posibilidades que me da la tecnología... con los bolsillos vacíos y pensando en el sustento diario, tengo que conformarme con la imaginación ¡¡¡y la buena cocina!!!

      Un besito y tu trozo de empanada acompañada de café y muchas ganas de viajar, con lo que me gusta...

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  3. A la receta le falta un ingrediente: el ají color, una cucharada en el pino...

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    1. Lo cierto es que la he adaptado a las hierbas de olor que tengo como más familiares...

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  4. Menuda pinta tiene, yo me apunto a estas empanadillas, el café lo dejaré para el postre.
    Besos-

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    1. Están de lujo, Chelo. Ideales para viajar o "excursionar"...

      Un cafelito para luego, pues, calentito te lo mantengo. Beso.

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  5. Tomo nota, No parece difícil, así que cuando me meta en harina, ya te contaré como quedó.

    Bss.

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    1. Cualquier día es bueno, incluso para ver una buena peli sin separar las narices de la pantalla :))

      Un abrazo. Gracias por venir.

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  6. Hola, Censu. Tengo la suerte de que mi hijo es chef (cocinero de alyos vuelos, que digo yo) y a mi marido le encanta cocinar. Así que, como quien no quiere la cosa, haciéndome la tonta se lo voy a enviar a los dos. Yo prefiero comer, no me gusta cocinar, ja, ja! Un beso.

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    1. Hola, Marta ¿Cómo vas? Pues sí que eres suertuda, aunque me gusta la cocina, el pensar el qué y el cómo cada día, cada día...

      Un abrazo, espero que os guste si la preparan tus chicos. Cafelito para luego.

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  7. ¡Mmmm! Las he probado alguna vez y ahora que leo tu receta se me hace la boca agua, saboreando lo que resultará aplicda tu receta.
    Buena comida y aperitivo virtuales.
    Besos para todos.

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    1. Pues a ponerla en práctica para que deje de ser virtual, te aseguro que os saldrán de lux!!!

      Un abrazo a todos.

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  8. Me gustan las empanadillas, pero casi siempre las hago para aprovechar: ¿que me queda jamón o carne o chorizo de un cocido?.A picar y o empanadillas o croquetas.
    Pero la masa la hago diferente y el "cierre" ya va "a máquina".
    Me tomo un café.

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    1. Lo mismo hago yo, es de lo más socorrido para las sobras ¡¡¡y siempre están buenas!!! Solamente esta receta y la de tomate es la que hago con lo ingredientes que toca; bueno, y la de queso...

      Un abrazo.

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  9. MMMMMM...... qué delicia. En este paseo era lo que faltaba. El espíritu llenito!!! faltaba la pancita!!!
    Gracias por todo y en especial por la receta.
    besos

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    1. De nada, María, gracias a ti voy descubriendo yo países y algunas de sus grandes cosas.

      Un beso y tu cafelito.

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  10. Uy que rico!!! Me encantan las empanadas de todo tipo, acá es un plato muy común para degustar. Me guardo tu receta.
    Besitos.

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    1. Un abrazo, Sindel. Suguro que si las haces, entre fáciles y ricas, repites más veces la receta, como yo.

      Cafelito?

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  11. ¡Tú también, jamía! (como diría ahora Julio Cesar). Yo de cocina nada de nada.¡Y estoy rodeada de grandes cocineros! Envidia os tengo.

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    1. Nada, no sufras, ya te mando yo media docena en un "táper"...

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  12. No me tientes que tengo los trigliceridos muy altos.

    Besos.

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    1. Ya, ya, ya las escondo... un agua sin gas y una ensalada pelada.

      Beset i cafenet, amic, al menos el vicio que no nos lo quiten ¡Y bautizado si puede ser!

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  13. ¿Cómo? ¿En Chile también?

    Y yo que pensaba que los argentinos éramos los únicos con mal gusto culinario...

    En fin.

    Saludos!

    J.

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