lunes, 27 de abril de 2026

ESTE JUEVES UN RELATO: EL INICIO DE UNA HISTORIA...



"Me encontré con él por vez primera en El Pireo. Había bajado yo al puerto para embarcarme con destino a Creta. Era un amanecer lluvioso. Soplaba fuertemente el siroco; hasta el cafetín portuario llegaban las salpicaduras del oleaje. Las puertas vidrieras estaban cerradas, el local olía a emanaciones humanas y a infusión de salvia. Afuera hacía frío; el aliento empañaba los vidrios."


No sabría decir en qué momento entró o si tal vez había estado confundido entre los pocos parroquianos. 

Se sentó frente a mí sin pedir permiso.

-Va usted a Creta -dijo, sin preámbulos y apenas en un susurro.

Le miré con los ojos abiertos por la sorpresa mientras él más que sonreír, semejó su gesto el de alguien que confirma una sospecha.

-No todos los que parten llegan -añadió-. Y no todos los que llegan son los mismos que zarparon.

Pedí un café para disimular mi incomodidad. Sus manos, apoyadas sobre la mesa, estaban marcadas por demasiadas marcas de cicatrices finas.

-Nos conocemos?- pregunté al fin.

-Aún no -respondió-.

Afuera, una ráfaga de viento hizo vibrar peligrosamente el vidrio de la ventana.

-Escuche con atención -continuó. Cuando esté en alta mar y la noche sea oscura, no responda si escucha su nombre.

Solté una risa breve y nerviosa.

-Y por qué habría de…?

-Porque entonces ya será demasiado tarde.

En ese mismo momento el silbato del barco resonó en el puerto e, instintivamente, miré por la ventana; cuando volví la vista hacia él, la silla estaba vacía.

Únicamente resonaba en mi cabeza el eco de su advertencia. Sobre la mesa, una pequeña moneda ennegrecida que no recordaba haber visto antes.



Acompañando el café, el libro de Nikos Kazantzakis "Zorba el griego"...

Más inicios de libros en Sylvia.

martes, 21 de abril de 2026

ESTE JUEVES UN RELATO: ABRIL...




Abril parecía prometer; sin querer o queriendo dejé la puerta abierta y el viento se llevó los días.

En mis bolsillos del tiempo, un recibo con el cuño de pagado decía “Sueños no devueltos”.

Entonces entendí que ni me habían robado abril ni se lo había llevado el viento. Lo dejé ir, distraído, mientras aprendía demasiado tarde que los meses también se escapan cuando no los miras.



En abril también hago café...

Tomando la letra de Sabina ofrecida por Tracy


martes, 14 de abril de 2026

ESTE JUEVES UN RELATO: BASURA...


Tenía una caja de puros vieja en la que guardaba "cosas de suma importancia" y olvidó en el fondo de un altillo. Contenía cristales esmerilados de playas de varios países; también una llave pequeña, una cinta de raso amarilla y unas cuentas ambarinas de collar. 

Una tarde, la caja cayó en manos de su hija, que siempre encontraba, no sabía cómo, lo inesperado y perdido. Ese día, el contenido de la caja creció no en tamaño, sino en significado. 

- ¿Qué es? -preguntó.

- Un tesoro -respondió.

Se rió, la abrió, miró dentro y paró la risa en seco.

-¿Puedo traer algo? -preguntó.

- Claro - asintió.

Y así, sin más, entendió que el valor no está en lo que encontramos, sino en aquello que decidimos no abandonar.



Hoy dejo para todos los gustos...

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miércoles, 8 de abril de 2026

ESTE JUEVES UN RELATO: LO QUE SENTIMOS CUANDO NADIE NOS MIRA...




Educada y reservada, apenas dejaba oír sus tacones resonar. Saludó al portero recién contratado y entró en el ascensor.

En casa, se quitó los zapatos, la gabardina y dejó las llaves donde siempre.

Llegó al salón y se colocó en el centro, las cuatro paredes tenían espejos de cuerpo entero y, en su reflejo, ninguno mostraba la misma imagen. En uno de ellos, la imagen sonreía unos segundos antes que ella; el otro inclinaba la cabeza unos grados más hacia el hombro; el tercero introducía una mano muy despacio en el bolsillo de la falda y en el ultimo, el cuerpo reflejado se acercaba despacio como temiendo romper algo delicado.

Solamente seguía una norma, nunca cambiar si alguien está mirando.

Sonó la puerta del apartamento con tres golpes de nudillo.

- Señora, todo bien? Se oyó en el interior.

Ella se quedó quieta, pero las imágenes de los cuatro espejos se movieron a la vez mostrando el reflejo de sus manos ya en el pomo de la puerta y un rostro feliz.



Cafelito con reflejo...

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viernes, 3 de abril de 2026

Un brote... Ένα βλαστάρι...




Por impulso y no por decisión salió a la calle y caminó sin pensamientos con una bola de aire retenida en el centro del pecho. 

Llegando a las afueras se detuvo.

Respiró.

Y esa vez el aire sí entró.

No resolvió nada. La pesadumbre no desapareció pero se aflojó.

Se agachó y tocó la tierra. Fría pero viva y persistente.

Comprendió entonces que no buscaba respuestas, sino recordar algo tan simple como que él también era parte de aquello y que, incluso en los días más grises, algo en su interior trataba de brotar a pesar de todo.

Solo era un cuerpo más, en primavera, bajo el mismo cielo.

Y eso, por esa mañana, bastaba.



Sírvanse...
 Tostado o sin tostar...

Participación en ΞΥΠΝΉΜΑΤΑ de Aristea...


Από παρόρμηση, όχι από επιλογή, βγήκε στον δρόμο και περπάτησε άσκοπα, με μια μπάλα αέρα παγιδευμένη στο κέντρο του στήθους του.

Φτάνοντας στα περίχωρα, σταμάτησε.

Αναπνεύσε.

Και αυτή τη φορά, ο αέρας μπήκε.

Δεν έλυσε τίποτα. Η βαρύτητα δεν εξαφανίστηκε, αλλά υποχώρησε.

Έσκυψε και άγγιξε τη γη. Ψυχρή, αλλά ζωντανή και επίμονη.

Κατάλαβε τότε ότι δεν έψαχνε για απαντήσεις, αλλά μάλλον για να θυμηθεί κάτι τόσο απλό όσο το ότι κι αυτός ήταν μέρος όλων αυτών, και ότι, ακόμα και τις πιο γκρίζες μέρες, κάτι μέσα του προσπαθούσε να βλαστήσει παρά τα πάντα.

Ήταν απλώς ένα άλλο σώμα, την άνοιξη, κάτω από τον ίδιο ουρανό.

Και αυτό, για εκείνο το πρωί, ήταν αρκετό.







martes, 31 de marzo de 2026

ESTE JUEVES UN RELATO: EL PAISAJE...

 


El restaurante Porta del fato marcaba aquella noche su entrada con las huellas de pisadas mojadas. Llovía desde ayer lento y constante y no parecía amainar.
El olor a salsa de tomate y humo de tabaco era habitual en el local e impregnaba la ropa de los clientes al salir. A don Cavalo no le importaba, se sentaba en la mesa del fondo, dominando con la vista la entrada a la cocina y la puerta de la calle de una mirada. 

- La lluvia limpia las calles, Gianni. Pero el barro de los zapatos debe quedarse en casa. Siempre dentro.

Gianni miraba la calle junto a la ventana empañada. Un coche aparcó, apagó las luces y varias puertas se oyeron al cerrarse.

A través de los cristales tallados de la entrada se transparentaron cuatro siluetas. Don Cavalo, no apartó la mirada de su copa de chianti mientras enrollaba un poco de pasta en el tenedor.

- Que entren. La pasta y la traición no saben esperar a que escampe.



Servimos enseguida... primero adecentaremos el local.

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martes, 24 de marzo de 2026

ESTE JUEVES UN RELATO: UNA IMAGEN, DOS PALABRAS...

 


Ella suspiró, se cubrió con el abrigo y se levantó. Sentía algo invisible que le rozaba la garganta...
—Supongo que eso es lo incierto —dijo—. Ignorar si vivimos un comienzo... o el último capítulo. 

Él se puso de pie también, dejando unas monedas sobre la mesa.
—A veces —respondió—, ambas cosas son exactamente lo mismo porque nacen siendo un final.

Salieron juntos, sin tocarse, pero sin separarse del todo. La dos copas vacías se empañaron solas como si alguien respirara desde dentro, podían testimoniar una escena que nadie llamaría simple despedida… ni siquiera aventura, al menos no una de las que alguien elegiría contar.

Durante el trayecto, ninguno de los dos apuró el paso...



Café para dos...

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