No vamos a empezar el año haciendo cábalas, le decía ayer a una amiga querida que se las da de medio bruja. Cábalas? Bonita filosofía, misterios del universo, mejora personal para poder marcar propósito de entendimiento de los mismos... Nunca está de más conocer y mejorar.
Vaya y valga mi curiosidad. Me pongo a buscar en las redes sobre cábalas y ver cómo consigo entrar en 2026 mejorando y comprendiendo cualquier cosa que necesite ser mejorada o comprendida, que son muchas.
Toma ya la gran decepción.
Tengo que cenar lentejas, coger una maleta y dar la vuelta a la manzana, intercambiar ropa blanca con un vecino, meter un billete en el zapato, vestir ropa interior amarilla o roja, poner un objeto de oro en la copa, dar un abrazo, comer las doce uvas y yo que sé la de zarandajas que se definen como cábalas.
Por eso, aunque no participe de prácticamente ninguna filosofía, tal vez sí del escepticismo, me quedaría con los siete principios de la cábala que, aunque seguramente sacados de contexto porque no entiendo su trascendencia, me resultan convincentes: HUMILDAD, PERSEVERANCIA, BONDAD. SEVERIDAD, ARMONÍA, FUNDAMENTO y REALEZA.
Feliz año y bienestar mundial.