martes, 21 de julio de 2026

ESTE JUEVES UN RELATO: FRASES CELEBRES...


No me gustan las frases célebres porque a menudo se recortan, se viralizan y su significado original se altera por completo, distorsionando el mensaje real de quienes las pronunciaron o escribieron. 

Por ejemplo, la famosa frase "yo soy yo y mis circunstancias" que José Ortega y Gasset anotó en 1914 en Meditaciones del Quijote y que se aplica sin remordimientos... Para empezar falta la mitad y es singular... «Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo», lo que significa que mi interior, mis decisiones y mi esencia son un ente inseparable de mi época, mi cultura y mi entorno social y geográfico, y que por ello, para encontrarme a mi mismo y prosperar en cualquier aspecto de la vida, debo transformar activamente el mundo que me rodea. Simple y evidente.

Y así, veo todas las demás, no puedo evitarlo... Evidentemente, no es más que un punto de vista.


 

Café cuestionable...

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lunes, 13 de julio de 2026

ESTE JUEVES UN RELATO: DALE VIDA A TU PERSONAJE...

 


Era una buena mujer, de sonrisa abierta, capaz de consolar y atenta oyente. Era el ángel del barrio. Cada noche sin falta encendía una vela y pensaba serenamente en cada vecino afligido.

Recién amanecía un día de otoño cuando la mujer falleció. Con una sonrisa extraña y su último aliento, cientos de susurros escaparon de su cabeza y se deslizaron a cada hogar como conociendo uno a uno su destino. 

Nadie murió ese día, pero cuando los vecinos salieron de casa a retomar las tareas diarias... todos sonreían igual que ella. Dicen que las voces no mataron a sus víctimas, las convirtieron en su próxima prisión preparándolas para tomar nuevas almas. Y es que... todos los favores, todos los consuelos se pagan. No era un ángel...



Café con cariño, susurros y velas....

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martes, 7 de julio de 2026

ESTE JUEVES UN RELATO: JUEGOS DE VERANO...

 

No es un relato, es un recuerdo...

Para mí era un juego de verano ir sentada en el asiento de atrás del Seat junto al televisor Anglo. El 24 de junio de ida a la casita de verano y el primero de septiembre de vuelta a casa. El caso es que como solamente teníamos un televisor, allá donde íbamos nosotros venía él detrás. Era un trasto enorme y pesaba una tonelada, pero reunía a medio vecindario de veraneantes a la hora de los toros. Cada uno traía de su casa para la merienda cena, el porrón de vino con gaseosa iba de mano en mano y los niños no parábamos quietos o nos dejábamos caer en cualquier parte porque no había nunca bastantes sillas y, de tanto en tanto si la cosa se alargaba, éramos media docena de niños durmiendo al través en una cama. Era un gran juego... El mejor... 




Cafelito con hielo...

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lunes, 29 de junio de 2026

ESTE JUEVES UN RELATO: INTRIGA EN LA GRAN CIUDAD...



Soy el detective Vargas, camino con el cuello del abrigo levantado y el humo de mi cigarrillo dibuja espirales de derrota. 
Las pistas ya no me confunden, aunque me lleven de oficinas elegantes a callejones donde los matones sonríen, porque ambas trabajan para el mismo hombre, capaz de comprar empresas de día y voluntades de noche. El capitalismo ha construido un reino donde las acciones en bolsa y el contrabando comparten la misma mesa.

Cuando llego al ático del magnate, encuentro el despacho vacío con cuatro puntos de interés: un cenicero repleto de colillas aún humeantes, la ventana abierta, un sobre con mi nombre y una suma imposible de rechazar.

Resuelvo el caso fácilmente porque el misterio no está en quién comete los crímenes, sino en lo poco que cuesta convertir a un hombre honesto en cómplice.



Cafelito para todos...
Los bollos en casa de Neogéminis...



martes, 23 de junio de 2026

ESTE JUEVES UN RELATO: DETRÁS DE LA VERJA...

 


La verja permanecía cerrada tantas décadas que ella misma había olvidado el color de su hierro. La hiedra la abrazaba y cubría unos arabescos que doña Elvira todavía contemplaba, en su alejada casa vecina, desde la ventana de su salón. 

Ya ni recordaba a su dueño, ni el momento en que partió sin dejar noticia de su destino. Las gentes del lugar atribuían al lugar: tesoros, toda suerte de misterios  e incluso alguna desgracia que convenía no despertar.

Una mañana oscura de noviembre llegó al pueblo un caballero de aspecto fatigado, con  levita oscura, bastón de nogal y un maletín negro de piel. 

Preguntó con voz cortés a los vecinos por la casa tras la verja, la respuesta fue un levantamiento de hombros general. La última casa fue la de doña Elvira.

La dama escuchó tranquila y el visitante le mostró una carta amarillenta y sobada escrita por el antiguo propietario de la finca hacia muchos años. En letra cursiva y cuidada hablaba de una promesa: "Regresaré cuando la fortuna me permita restituir el agravio." 

- Ese hombre era mi padre -dijo el caballero-. Yo cumpliré su palabra.

Al caer la tarde se dirigieron a la verja. El desconocido buscó en el bolsillo de su levita y sacó una pequeña llave de plata negruzca. La introdujo en la cerradura y el mecanismo gimió.

La verja se abrió.

No había tesoros ni espectros al otro lado. Solo un jardín olvidado, en cuyo centro se alzaba una sencilla lápida. El caballero se descubrió la cabeza y permaneció largo rato en silencio. Doña Elvira le tomó la mano, dándole a entender que algunas puertas no guardan secretos, sino que se cierran para conservar recuerdos. Y mientras el sol de noviembre doraba las ramas desnudas, la vieja verja se reconcilió.



Doña Elvira os invita a café...
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viernes, 19 de junio de 2026

ESTE JUEVES UN RELATO: INSPIRÁNDONOS...



Destino obligatorio 

El billete apareció sobre mi almohada. Ya sabía que tarde o temprano, como todos, recibiría uno. Sin excepciones.

La impresión en negrita decía...

DESTINO OBLIGATORIO

No indicaba ni estación ni hora. Solo mañana.

Nadie hablaba porque nadie regresaba.

Esperé hasta bien entrada la noche para acercarme a la estación. No había pasajeros, solamente un revisor pálido que ni me miró, estiró el brazo, me cogió el billete y lo perforó.

El tren avanzó durante horas entre una niebla que no dejaba ver más que oscuridad.

Poco antes del amanecer, las ventanas comenzaron a reflejar personas, un niño sin ojos sonreía desde el pasillo.

Mantuve los ojos cerrados hasta que por los altavoces escuché:

- Próxima y última parada.

El tren se detuvo frente a lo que supuse una estación, porque miles de figuras silenciosas que esperaban en el andén cubrían el fondo.

Todas estaban descompuestas.

Todas observaban el convoy con hambre.

Las puertas se abrieron y dejaron ver una señal que no tenía escrito el nombre de ninguna ciudad, solo una fecha.



Recién hecho...
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miércoles, 10 de junio de 2026

ESTE JUEVES UN RELATO: ON FILM...

 


**El cuaderno, el lápiz, el ron y el ovillo de lana**

Sobre la mesa de madera descansaban un cuaderno de páginas en blanco, un lápiz ansioso, una botella de ron inspiradora y un ovillo de lana de hilos esperando unir cabos para que todo tuviera sentido.

La noche oscura trajo una tormenta que despertó al anciano marinero. Observó los cuatro objetos. Abrió el cuaderno, tomó el lápiz, se sirvió un pequeño vaso de ron y comenzó a recordar mares embravecidos, islas misteriosas y amigos perdidos. El ovillo de lana, que estaba junto a una bufanda a medio tejer, parecía escuchar atentamente.

Amaneció y el cuaderno se enorgullecía de sus repletas páginas, el lápiz estaba gastado, la botella de ron medio vacía y el ovillo de lana había sido tejido en una cálida bufanda.

El marinero cerró el cuaderno, se puso la bufanda y sonrió. Afuera seguía lloviendo, pero dentro de la habitación había nacido una historia que, como los buenos hilos, permanecería unida para siempre.



Gracias por venir aunque no siempre pueda visitaros...